lunes, 10 de noviembre de 2008
Ya deja de llorar, corazón. Deja de llorar, mi niña. Te prometo una caja de esos chocolates, los del papel rojito que brilla si me prometes que no lloras más. Mi amor, ¿por qué no me escuchaste antes?, ¿por qué no me leíste los labios cuando te decía en secreto que el amor es un pecado y que ni siquiera morir sería suficiente alivio para alguien como tú?, Mi vida...descansa tu rostro sobre mis piernas que yo voy a cuidarte mientras te quedas dormida y voy a rezarle a Santa Catalina por tus penas, por tus pecados, por tus verguenzas....
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
