miércoles, 15 de octubre de 2008

Prometí que hoy me iría a dormir temprano. Que a las quince menos diez estaría bajo las sábanas, escuchando historias tristes por la radio. Porque sólo así logro conciliar el sueño. Pero me acordé que tenía que escribir algo. Que no me podía dormir sin hacerlo. Y, ahora que estoy aquí, en piyama, frente al computador, no logro acordarme de qué era eso que tenía que decirte antes de irme a la cama. ¿Qué hoy no pasó nada? ¿Qué hoy no te pensé, ni te soñé y que no me acuerdo porqué? No, no era eso...En fin, me voy a dormir ya. En la radio está hablando una señora que no entiende porqué su esposo dejó de quererla de un momento a otro. Espero quedarme dormida con esa historia....